Sebastián Quinteros, voluntario después de ser asesorado por la fundación

Sebastián Quinteros, voluntario después de ser asesorado por la fundación

Sebastián Quinteros Llancafil, voluntario y estudiante de Ingeniería Comercial de la Universidad de Santiago.

Cuando estaba en cuarto medio, el segundo semestre específicamente, Fundación Por Una Carrera (FPUC) llegó a mi colegio, el Padre Pedro Arrupe. Yo no conocía la fundación, pero en esa visita nos explicaron que brindaban orientación vocacional, apoyo en el proceso de postulación a becas y la gratuidad para ingresar a la educación superior. El objetivo era que nadie se quedara fuera por falta de financiamiento.

La orientación que nos dieron fue muy completa. En esa etapa de la vida uno como estudiante a punto de salir del colegio, se enfrenta a una gran disyuntiva: ¿seguir estudiando o ingresar al mercado laboral en jornada completa?

Ahí apareció FPUC y nos mostró datos duros. Por ejemplo, que el porcentaje de estudiantes que ingresan a la educación superior es mucho menor en colegios municipales y particulares subvencionados en comparación a los colegios particulares. La razón de esto es que pagar la educación en nuestro país no está al alcance de todos los bolsillos,

En el contexto de quienes reciben el apoyo de FPUC (en su gran mayoría colegios con un alto índice de vulnerabilidad) esta brecha se hace mayor. Pero no se vio reflejado el año que egresé, ya que más del 90% ingresamos a la educación superior, y al año siguiente la cifra subió. En el programa tuvimos 6 jornadas, 4 se enfocaron a orientación vocacional y otras 2 a postular a los beneficios como becas y créditos.

Yo no manejaba la información fundamental al momento de elegir dónde estudiar. Conceptos como acreditación o empleabilidad, me eran ajenos. Pero la FPUC y sus voluntarios me brindaron una mano y la confianza para tomar la decisión, ya que no es cualquier elección. Siempre quise seguir estudiando, pero tenía la incertidumbre si por motivos económicos esto se podría ver afectado. En el proceso de postulación la fundación nos ayudó a postular para que no haya ningún dato incorrecto y no nos viéramos afectados en un futuro con la perdida de algún beneficio. Y al conocer los resultados de los beneficios estatales, fue un alivio.

Mi ingreso a la fundación

Sabía que Fundación Por una Carrera había tenido un impacto positivo en mis compañeros y en mí. Estaba agradecido de ello y de alguna forma sentí que debía devolver la mano. Egresé el 2016 de 4to medio y el 2017 ingresé a la Universidad. Ese mismo año decidí ser voluntario.

Este 2018 puedo decir que conozco a FPUC en desde dos miradas y soy consciente del beneficio que brinda a los jóvenes, no sólo asistiendo a los colegios, sino también desde sus casas con el buscador de becas que cada vez se está posicionando como el mejor. Porque no sólo sirve para buscar becas estatales y municipales, sino también del área privada, que muchas veces pasan desapercibidas.

Respecto de mi experiencia, esta ha sido excelente desde el inicio. La comunicación y ambiente que hay en la fundación son muy gratos y con vocación por lo que hacen. Cuando el trabajo es voluntario, tiene que ser de corazón y eso en Fundación por una Carrera se siente.

Conclusión

El trabajo que se viene haciendo hace años está muy bien enfocado y los frutos se ven cada año. FPUC ha logrado consolidarse y es reconocido por los estudiantes y las entidades que rodean el área del ingreso a la educación superior.

Pero siempre hay que tener altura de mira y aún hay jóvenes que no ingresan a la educación superior por falta de orientación o financiamiento. Creo que es momento de dar una gran paso y crecer a nivel nacional.